La década de la sostenibilidad

La década de la sostenibilidad

La década de la sostenibilidad 640 426 Climatetrade

Ya se auguraban buenos tiempos para la sostenibilidad. La primera década del siglo XXI finalizó dejando un prometedor y alentador futuro para la sostenibilidad. Vivimos el compromiso por parte de gobiernos, empresas, inversores y la sociedad, de participación activa en la acción climática.

Desde el lanzamiento del  Nuevo Pacto Verde Europeo, cada semana hemos podido contemplar nuevas propuestas regulatorias sobre cuestiones medioambientales o sociales. Se ha generado una nueva hoja de ruta marcada por la descarbonización.

No solo estamos ante una nueva racionalidad empresarial, sino ante una nueva era del capitalismo.  Ya podemos ver materializadas algunas acciones del Plan estratégico de finanzas sostenibles de la UE,  nuevas regulaciones sobre transparencia sobre los impactos ambientales de sus carteras para los gestores de activos e inversores institucionales, exclusiones en los objetivos de inversión del Banco Europeo de Inversiones, la propuesta del Banco Central Europeo para la inclusión de los impactos económicos relacionados con el cambio climático en los tests de estrés de las entidades financieras, y un sinfín de nuevas propuestas que orientarán los flujos de capital en Europa, marcando el rumbo de las iniciativas económicas y los planes estratégicos corporativos.

Una nueva reacción social contra el cambio climático y a favor de la recuperación de derechos y de la reducción de las desigualdades sociales. Millones de estudiantes de todo el mundo tomaron las calles por el derecho de las nuevas generaciones a una vida saludable en este planeta, se han sumado revueltas contundentes contra las desigualdades en Iberoamérica o Asia, evidenciando el impacto de los riesgos sociales en la economía.

Con esta atmósfera ha comenzado la nueva década,y con ella,  nuevos desafíos:

La adaptación y mitigación del cambio climático es el riesgo que tendrá un mayor impacto en la década que acabamos de estrenar y la lucha contra la pérdida de biodiversidad será el segundo reto con más impacto.

El reciente manifiesto sobre el propósito universal de las empresas en la Cuarta Revolución Industrial,  declara que “el propósito de las empresas es colaborar con todos sus stakeholders en la creación de valor compartido y sostenido”. Asimismo, afirma que “una empresa es algo más que una unidad económica generadora de riqueza. Atiende a las aspiraciones humanas y sociales en el marco del sistema social en su conjunto.”

En materia de responsabilidad corporativa se pretende trasladar el reto al terreno de la sostenibilidad o de ESG (ambiental, social y de gobernanza).

Por eso, cuestiones como el reporte, la gestión o los riesgos no financieros, no se abordan ya de forma aislada sino en las mismas recomendaciones en las que se habla de reporte, estrategia y gestión de riesgos financieros.

Algunas propuestas de modificaciones relevantes en materia ESG son las siguientes:

• Se refuerza la recomendación sobre la definición de un plan de comunicación no solo para el mercado sino para todos los grupos de interés, haciendo uso de los medios de comunicación u otros canales (recomendación 4).

• En materia de diversidad, se recomienda que el número de miembros del consejo del sexo menos representado sea al menos del 40%, aunque no se indica un año para lograrlo (recomendación 15), corrigiendo así el objetivo de tener al menos 30% de mujeres en el consejo en 2020 (recomendación 14).

• Se hace hincapié en la necesidad de tomar medidas cuando se identifiquen casos de corrupción, y no solo desde la gestión, control y sanciones sino también desde la comunicación (recomendación 22).

• Se recomienda que en la elección de los miembros de la comisión de auditoría se considere su conocimiento en materia de riesgos financieros y no financieros (recomendación 39).

• Se asigna a la comisión de auditoría la función de evaluar el proceso de elaboración de la información financiera y no financiera así como los sistemas de gestión y control de riesgos financieros y no financieros (incluyendo sociales, ambientales y reputacionales) (recomendación 42).

• Se recomienda que todos los consejeros que se ocupen de la sostenibilidad sean externos y al menos dos de ellos independientes (recomendación 53).

En definitiva, es correcto afirmar que nos encontramos en la década de la sostenibilidad . Sin embargo, los nuevos objetivos planteados requerirán compromiso, agilidad y experiencia de todos los agentes implicados.