La movilidad urbana neutra en carbono se esta convirtiendo en una expectativa básica de los consumidores.

La mayoría de las aplicaciones de vehículos compartidos (conocidas como ridesharing) ya están ofreciendo viajes neutros en carbono, ¿pero cuáles son sus diferencias? ¿Y cómo los operadores que se quedan atrás pueden recuperar su retraso, ahora que la compensación de carbono se está convirtiendo en una expectativa básica para los usuarios?

El impacto de carbono del ridesharing

Superficialmente, parece que la emergencia de las aplicaciones de ride-hailing debería hacer bajar la huella de carbono de la movilidad urbana, ya que las personas ya no necesitan usar su propio coche (y ni siquiera tener uno) para desplazarse. Pero la realidad es más compleja: por su bajo precio y practicidad, estos servicios acaban siendo usados en lugar de los transportes públicos, aumentando las emisiones de cada viaje. Esta tendencia se aceleró durante la pandemia de Covid-19, con más personas evitando los transportes públicos.

Además, un estudio reciente concluyó que las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a un viaje con Uber, Lyft o otras aplicaciones son 20% más altas que si el usuario hubiese usado su propio coche. Eso es el resultado de lo que los autores identifican como “deadheading”: el tiempo que los conductores pasan conduciendo sin destino mientras esperan pedidos, y para ir a buscar los pasajeros.

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De la compensación de carbono a los vehículos eléctricos

Por esa razón, es muy importante que los operadores de ridesharing tomen pasos hacia la reducción de su huella de carbono. Afortunadamente, la mayoría de ellos parecen estar conscientes del problema. La mayor parte de sus flotas ya son híbridas casi desde el principio, pero en los últimos años han empezado a hacer compromisos más importantes para reducir sus emisiones.

Lyft empezó a compensar el CO2 de sus viajes en 2018, y en el primer año del programa, compró créditos equivalentes a 2.062.500 toneladas de carbono. Pero en 2020, la empresa decidió abandonar esta estrategia y enfocarse en cambiar sus coches a vehículos 100% eléctricos antes de 2030. Es una buena noticia para el clima a largo plazo, pero puede representar un aumento en la huella de carbono de la empresa a corto plazo, que Lyft ha elegido no compensar.

En medio de la pandemia, Uber anunció su objetivo de ser un servicio de coche cero emisiones antes de 2040, con el cambio a vehículos cero emisiones, un enfoque en transporte público y opciones de micro-movilidad, como son las bicicletas o los scooters eléctricos. En lugar de pagar a sus conductores para cambiar de vehículo, la empresa aplicará una tasa adicional a los viajes en vehículos eléctricos, haciéndolos más lucrativos para ellos.

En Europa, FREE NOW se comprometió hacia la neutralidad en carbono en 2020, con el objetivo de tener por lo menos 50% de vehículos eléctricos antes de 2025, y 100% de viajes cero emisiones antes de 2030 en todos sus mercados europeos clave. Por otro lado, la aplicación estoniana de ride-hailing Bolt anunció en 2019 que todos sus viajes eran neutros en carbono, con un plan de inversión de €10 millones en cinco años en medidas de reducción de carbono y proyectos de compensación.

En el Reino Unido, Canadá y Rusia, la aplicación Gett permite a sus clientes pedir un coche eléctrico. También se ha comprometido a compensar 7,500 toneladas de CO2 a lo largo de 2019 para hacer todos sus viajes neutros en carbono. Para ir más allá en su compromiso, también ofrece a sus clientes la opción de pagar un poco más por su viaje, como contribución voluntaria a un proyecto positivo por el clima.

El CO2 en la micro-movilidad

Los operadores de bicicletas y scooters eléctricos no necesitan combustibles fósiles, así que parten de una mejor posición que los que operan coches. Pero aun así, aplicaciones como TIER en Europa y Bird en Estados Unidos también se han comprometido hacia la neutralidad en carbono. Para ellos, se trata de compensar la huella de carbono de la electricidad necesaria para recargar los vehículos, así como del transporte para su entrega.

Algunos prometen ser negativos en carbono: es el caso de Bolt, que tenía el objetivo de hacer sus operaciones de e-scooter “climate-positive” antes del fin de 2020, lo que implica quitar más carbono de la atmósfera que se produce en la manutención de los scooters. 

Lo que la neutralidad en carbono implica para la movilidad urbana

Pasar a usar vehículos eléctricos es una solución a largo plazo para el problema de carbono de las aplicaciones de ridesharing, pero la transición tardará un poco. Además, como lo hemos visto arriba en el párrafo sobre micro-movilidad, los vehículos eléctricos no significan cero emisiones, ya que aún tienen que ser recargados. Por eso, la compensación de carbono es y permanecerá necesaria para conseguir la neutralidad en carbono.

Pero entonces, ¿qué implica la neutralidad en carbono para la movilidad urbana? Primero, se requiere calcular la huella de carbono de cada viaje, considerando la distancia y el uso de combustible. ClimateTrade ofrece una calculadora de huella de carbono para el sector de movilidad, que hace este cálculo de forma automática. Contáctenos para probarla. 

Una vez que se conoce la huella de carbono del viaje, es la hora de compensarla a través de contribuciones a proyectos de mitigación climática alrededor del mundo. El marketplace de ClimateTrade es el lugar perfecto para encontrar créditos de carbono certificados con este propósito. Usamos tecnología blockchain para todas las transacciones, lo que las hace totalmente trazables y da a nuestros clientes la confianza de que sus actividades de compensación de carbono están generando un verdadero impacto.

Además, la API de ClimateTrade puede ser integrada a las aplicaciones de ridesharing, calculando y compensando el CO2 de cada viaje de forma automática, e informando a los clientes en tiempo real sobre su huella de carbono y los proyectos usados para compensarla.

Caso de éxito: Cabify

La empresa espanola de multi-movilidad Cabify es neutra en carbono en Europa y América Latina desde 2018, en compensar el 100% de las emisiones generadas no solamente por su actividad corporativa sino también las resultantes de trayectos de usuarios y empresas a través de la aplicación. En tres anos, Cabify ha compensado más de 310 mil toneladas de CO2 mediante proyectos de protección medioambiental, equivalente a la protección de 12 millones de árboles en la selva amazónica.

En 2020, Cabify anunció su alianza con ClimateTrade para utilizar la tecnología blockchain para la trazabilidad de los créditos de carbono. Fue un paso más allá en su compromiso ambiental, con la digitalización y trazabilidad del cálculo y de la compensación de su huella de carbono, demostrando un compromiso claro hacia la transparencia.

Leer el caso de éxito de Cabify