En el protocolo de Kyoto (1997) los países firmantes acuerdan poner techo a las emisiones de seis gases de efecto invernadero, es aquí donde nacen los créditos de carbono. A partir de ese momento las empresas que contaminan en lugar de pagar a través de impuestos a los gobiernos, pagan por esos créditos directamente a las empresas que generan proyectos verdes (de reforestación, sostenibilidad energética, etc.).

Como en cualquier mercado tradicional, los brokers empezaron a especular y se llevaban la mayor parte del beneficio evitando que gran parte del dinero llegase a manos de los proyectos que querían vender en el mercado los créditos de carbono que generaban y por ende entorpeciendo el desarrollo de los mismos. Esto no solo dejaba desprotegidos a los vendedores de créditos sino también a los compradores a quienes se les podía vender los mismos créditos varias veces (debido a la falta de transparencia y trazabilidad de los créditos de carbono).

El problema era que el control del mercado estaba centralizado en manos de los brokers tradicionales, quienes utilizan únicamente bases de datos que pueden manipular a su antojo, pudiendo escribir, cambiar, eliminar y restringir el acceso a la lectura. El proceso además termina siendo más costoso, largo y tedioso, desalentando a muchas empresas de comprar/vender créditos de carbono.

ClimateTrade da fin a esto, poniendo a disposición de los proyectos y empresas que compensan su huella los beneficios de la tecnología blockchain. Las blockchains son bases de datos distribuidas que replican los datos en los diferentes nodos partícipes en la red. Es decir, en lugar de estar centralizadas en un solo servidor, la información se encuentra descentralizada en diferentes ordenadores cada uno de ellos con su copia. Lo que impide que se pueda cambiar o eliminar algún registro, pues solo permite añadir nueva información, evitando de este modo cualquier tipo de manipulación de los datos.

La información en una blockchain pública es accesible para todo el mundo y visible desde cualquier explorador de bloques facilitando la trazabilidad y transparencia de los créditos de carbono cancelados. Ni ClimateTrade, ni los creadores de la propia blockchain pueden, en ningún caso, manipular esa información pues todos los nodos tienen réplicas de los datos y están obligados a seguir el algoritmo de consenso, lo que garantiza su inmutabilidad.

El algoritmo de consenso empleado en las blockchains con las que trabajamos es Proof of Stake (prueba de participación). Las primeras blockchain que aparecieron son Proof of Work (Bitcoin y Ethereum 1.0) las cuales consumen enormes cantidades  de energía para la producción de nuevos bloques dejando el poder concentrado en manos de los mineros.

Por el contrario, las Proof of Stake permiten procesar un mayor número de transacciones por segundo, descentralizando las recompensas por bloque a todo aquel que cuente con el token de la blockchain y un portátil o móvil conectado para validar los bloques, ahorrando así en costes de transacción y  reduciendo el impacto medioambiental más de un 99%.

Para automatizar aún más el proceso, ClimateTrade pone a disposición de los developers de empresas una API REST. La cual permite la integración a proyectos ya existentes con ClimateTrade, compensando así la huella de carbono generada en sus procesos de negocio.