A principios de este mes en Glasgow, la Conferencia de las Partes finalmente se puso de acuerdo en como los créditos internacionales de carbono deberían ser intercambiados bajo el Artículo 6 del Acuerdo de París. Después de más de cinco años de negociaciones, muchos de los puntos conflictivos fueron resueltos.

«Transparencia, justicia, consenso e interdependencia, esos son los pilares para una exitosa ejecución del Artículo 6 del Acuerdo de París. Recordemos que fue llamado a ser el artículo de la mayor ambición climática porque lograba implicar al sector privado,» ha comentado José Lindo, Cofundador y Head of Impact de ClimateTrade.

Aquí están los tres asuntos más importantes en que los líderes mundiales se acordaron en Glasgow y lo que estas decisiones significan para el mercado internacional de carbono.

 

Doble contabilidad

En teoría, permitir la financiación de proyectos de mitigación de gases de efecto invernadero (GEI) en el extranjero con el fin de alcanzar sus objetivos de descarbonización, o las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CDN) es una buena alternativa para reducir los costos globales de la transición. De acuerdo a la Asociación Internacional de Comercio de Emisiones (IETA), una organización independiente liderada por la industria, está trabajando para crear una estrategia eficiente de cambio de emisiones, esta forma de cooperación internacional podría llevar al ahorro de US$250 mil millones al año en el 2030, comparado a si se implementará a nivel individual.

Sin embargo, es necesario que exista un mecanismo para evitar la reducción de emisiones derivado de aquellos proyectos reclamados dos veces, una por el país financiador, y otra por el país anfitrión, donde el proyecto se ha implementado. Sin este mecanismo, los grupos ambientales advierten que hasta el 30% de las emisiones globales están en riesgo de doble contabilidad.

El texto final, en el que 200 países estuvieron de acuerdo en Glasgow, enuncia que el país anfitrión (el país en donde el proyecto se lleva a cabo), tiene el poder de decidir si lo créditos generados deben ir a su propio CDNs o ser vendido a nivel internacional. Si un crédito es autorizado para la venta, el país anfitrión tiene que incluir el crédito de la emisión en su registro, mientras que el país que lo compra puede deducirlo, evitando la doble contabilidad. 

Sin embargo, esta regla sólo aplica para los mercados de carbono obligatorios, en donde los países tienen un registro nacional y un sistema de contabilidad de carbono. En el mercado voluntario, en donde las empresas buscan compensar sus emisiones fuera del mandato de los objetivos nacionales, actualmente no tiene supervisión para evitar la doble contabilidad. Por lo tanto, la trazabilidad en los mercados voluntarios es crucial: es por esto que en ClimateTrade usamos la tecnología blockchain para rastrear de manera confiable los créditos de carbono.

«Es imposible abordar la crisis climática únicamente desde el enfoque público. En nuestro marketplace las empresas y entidades pueden compensar directamente su huella de carbono seleccionando los créditos de carbono más apropiado de proyectos en todo el mundo, al apoyar y promover estos proyectos proporcionamos mejores condiciones de vida para las comunidades locales involucradas y generamos un impacto directo en el medio ambiente que ayuda a recuperar el equilibrio del planeta y mitiga el cambio climático. Y gracias a  la implementación de tecnología blockchain, garantizamos que efectivamente, los créditos de carbono se cancelen en el registro correspondiente, y el dinero de la transacción va directamente a la fuente del proyecto,» ha añadido Lindo.

 

Integración del MDL

En 1997, 84 países firmaron el Protocolo de Kioto, el cual incluía un Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) que permite el intercambio de emisiones de GEI entre los países. Sin embargo, desde el Acuerdo de París, los firmantes discutieron sobre si las reducción de emisiones alcanzadas por medio del MDL debería permitir que continúe generando créditos de carbono bajo la nueva estrategia. Los países que estaban en contra de la provisión discutieron que este disminuiría el impacto de los objetivos de París, mientras que aquellos que lo defendieron dijeron que podría reducir el costo de transición, ya que estos proyectos ya han sido pagados.

El último reglamento estipula que las compensaciones generadas desde el 2013 bajo el MDL pueden ser trasladadas al nuevo sistema. Esta fecha límite ha sido muy criticada: de acuerdo a la investigación hecha por Climate Analytics, esto permitiría el aumento global de emisiones de 320 millones de toneladas de CO2 — el equivalente a 320 millones de compensaciones generadas desde el 2013.

 

Impuesto sobre el comercio de créditos de carbono

El Artículo 6 menciona la creación de un mecanismo de comercio de carbono centralizado para reemplazar el MDL del Protocolo de Kioto. Este mecanismo será supervisado por “un organismo designado por la Conferencia de las Partes”, lo más probable la ONU. A las transacciones pertenecientes a este esquema, se les cobrará el impuesto para cubrir los costos de administración, que también se hará para apoyar a los países más vulnerables en sus esfuerzos para la descarbonización, a través del Fondo de Adaptación.

Antes de Glasgow, había un grado de incertidumbre alrededor de qué transacción tendrían impuestos, puesto que algunos países pidieron extender los impuestos cobrados a cualquier transferencia de emisiones voluntarias entre los países. Al hacerlo, hubiera puesto esquemas centralizados y transacciones bilaterales en igualdad de condiciones, evitando la preferencia de transacciones fuera del mecanismo supervisado. Lo anterior también habría aumentado las procedencias disponibles para la financiación de los países vulnerables.

Pero al final, la Conferencia de las Partes ha decidido que solo las transacciones conducidas a través del mecanismo de supervisión centralizado se le cobraría los impuestos a una tasa del 5%.

 

Más sobre mercados de carbono

Existen dudas entre los movimientos ecologistas y los países o empresas respecto a estos mercados. Y los temores son razonables si no hablamos de precio justo del carbono y que el dinero llegue a los países y sus comunidades. El mercado de carbono es mejorable, pero tampoco es que los sistemas de tasas y la transparencia gubernamental sea perfecta. Como miembro del Task Force on Scaling Voluntary Carbon Markets, ClimateTrade participado en la estructura de los Core Carbon Principles. También trabajamos en el ICC Carbon Pricing Mechanism como representantes de ICC Spain (International Chamber of Commerce).

ClimateTrade es el líder mundial en el mercado climático. Ayudamos a las empresas a compensar sus emisiones de CO2 y apoyamos a proyectos climáticos positivos  para asegurar un futuro sostenible para nuestro planeta. En otras palabras, somos expertos en el mercado de carbono. Contáctanos para saber más.