Con el 2021 llegando a su fin, sólo nos quedan ocho años para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. ¿Está la década de la acción climática cumpliendo con sus promesas?

En el 2019, después de varios años de conversaciones para alcanzar a nivel mundial las políticas climáticas y sociales incluidas en los ODS, las Naciones Unidas declararon que el 2020 debería marcar el comienzo de la ‘década de acción’. O como dijo Greta Thunberg este año durante la COP26, no más “bla bla bla”.

En este artículo, veremos el estado actual de la acción climática y la probabilidad de que se alcancen las promesas de los ODS antes del plazo final en 2030.

Acción gubernamental

A nivel gubernamental, es justo decir que el ritmo de la acción se ha acelerado. Prácticamente cada país tiene algún tipo de legislación climática llevándose a cabo, y 237 de estas leyes han sido aprobadas desde el 2020. A junio del 2021, 1.900 gobiernos locales y 34 países han declarado emergencia climática.

En Europa, desde el lanzamiento del Pacto Verde Europeo, cada semana se contemplan nuevas propuestas normativas a nivel ambiental y social, y se ha establecido el camino hacia la descarbonización para lograr una reducción de emisiones en un 55% para el 2030, en comparación con los niveles de 1990.

Acción ciudadana

El fortalecimiento de la estrategia normativa alrededor del clima está dando lugar a un aumento en la legislación climática, por medio de la cual los ciudadanos y asociaciones pueden demandar a sus propios gobiernos por tomar acciones que van en contra de su compromiso contra la lucha del cambio climático. Un ejemplo reciente de esto es la demanda Stop Cambo en contra del gobierno del Reino Unido, por haber aprobado un nuevo campo petrolero en el Mar del Norte. La demanda en sí es en contra del gobierno, sin embargo la campaña pública dirigida por los activistas ambientales ganó tanta tracción, que uno de los dueños del proyecto (Shell) se retiró a principios de diciembre, a tan sólo unos días de la fecha de la corte, llevando a una “pausa” en el desarrollo del proyecto.

Según el Instituto de Investigación Grantham sobre el Cambio Climático y Medio Ambiente, la cantidad de casos de litigación acumulados en relación al cambio climático se han más que duplicado desde el 2015, y esta tendencia va a continuar.

Acción empresarial

Las nuevas regulaciones y expectativas de los clientes también están llevando a la acción en el ámbito empresarial. Por ejemplo, en julio del 2021, la Comisión Europea adoptó la Estrategia de Financiación Sostenible y propuso un nuevo European Green Bond Standard para aumentar la inversión en la transición de la Unión Europea hacia una economía sostenible. Globalmente, las nuevas regulaciones de transparencia en materia de riesgos medioambientales para portafolios de inversión han conducido a un aumento exponencial en la inversión en el Medioambiente, Social y de Gobernanza (ESG). Según el MorningStar, para junio del 2021, los fondos activos de ESG han alcanzado US$2.24 trillones, casi el doble de US$1.8 trillones a finales del 2019. Lo cual está estableciendo el curso para las iniciativas económicas y los planes corporativos estratégicos. Hoy en día, 622 de las 2.000 empresas cotizadas más grandes se han comprometido con la neutralidad cero.

La innovación es la fortaleza del sector privado, y cuando es aplicada al clima, puede crear un cambio duradero. Nuevos desarrollos en las tecnologías de energía renovable como los paneles y baterías solares, por ejemplo, han impulsado el amplio crecimiento de la energía renovable y a la adopción de vehículos eléctricos en los últimos años. En 2020, 29% de la energía mundial fue generada por las energías renovables, y en el 2021 se observó un aumento de la capacidad de generación de energías renovables en 290 gigavatios. La Agencia Internacional de la Energía predice un aumento del 60% de la energía renovable entre el 2020 y el 2026, a más de 4.800 gigavatios – equivalente al total de la capacidad global de combustibles fósiles y nuclear combinados.

Baldazo de realidad

A pesar de esta oleada de acción, los científicos son unánimes: no estamos en camino a lograr los compromisos del Acuerdo de París. En 2021, las emisiones globales de dióxido de carbono de combustibles fósiles se espera que alcancen 36.4 mil millones de toneladas, sólo un 0.8% por debajo de los niveles registrados antes de la pandemia.

La Agencia Internacional de la Energía apunta que para alcanzar la neutralidad de carbono para el 2050, la capacidad adicional de energía renovable durante el periodo 2021-26 tendrá que promediar el doble del índice actual. Y el reporte State of Climate Action 2021, publicado el pasado noviembre, hace una clara declaración que “la dura verdad es que para muchas de las transformaciones, la acción es incremental en el mejor de los casos, y se dirige en la dirección equivocada en el peor de los casos”. De hecho, ninguno de los 40 indicadores evaluados en el reporte están encaminados a cumplir los objetivos ambientales.

Necesitamos corregir la trayectoría y acelerar el cumplimiento de los compromisos en todos los ámbitos: gubernamental, sector privado y sociedad civil. Es momento de alcanzar el gigaton de descarbonización, reduciendo simultáneamente las emisiones globales y aumentando la financiación disponible para los proyectos de mitigación climática. A nivel empresarial, esto significa que es hora de calcular tu huella de carbono, implementar medidas para la reducción de emisiones, y compensar las emisiones restantes para alcanzar la neutralidad de carbono. ClimateTrade te puede ayudar: regístrate en nuestro marketplace o ponte en contacto con nuestro equipo.

Como lo han dicho los autores del informe: “No sólo lo debemos hacer mejor. Debemos hacer lo que sea necesario”.