¿Qué puedes hacer para mejorar la sostenibilidad en el teletrabajo?

Más de un año después de que el coronavirus forzó al mundo a entrar en confinamiento, una nueva variante y el aumento de las infecciones en Europa están empujando a la gente hacia el teletrabajo nuevamente.

La pandemia llevó a muchas empresas a implementar el teletrabajo para evitar los contagios en el lugar de trabajo. Ahora, los empleados a quienes les ha gustado esta flexibilidad en el último año quieren mantenerla, por lo menos parcialmente. Y con las olas sin fin de infecciones por el Covid-19 a gran escala, parece que la tendencia al teletrabajo es permanente.

A nivel de sostenibilidad, trabajar desde casa tiene una ventaja muy clara, ya que evita los desplazamientos diarios, y la huella de carbono asociada. Se estima que las emisiones de CO2 relacionadas al transporte bajaron un 15% durante el confinamiento.

Pero el teletrabajo no es necesariamente tan positivo para el medioambiente como parece, ya que también significa un aumento en el  consumo de energía necesaria para la luz, la calefacción o el aire acondicionado, así como los equipamientos electrónicos necesarios para trabajar bien desde casa. Según un informe, el consumo de electricidad en los hogares aumentó durante los días de entre semana en un 20% durante el confinamiento en el Reino Unido.

La creciente sensibilización y concienciación ambiental ha hecho que las personas hayan adquirido nuevos hábitos en sus hogares, como la reducción del consumo energético o el reciclaje. Si queremos que el teletrabajo sea más positivo para el medioambiente que el trabajo en oficina, estos hábitos tienen que ser mantenidos cuando la casa se convierte en la oficina.

Entonces ¿Cómo lograr eficiencia energética en tiempos de teletrabajo?

Ahorro de electricidad

Lo primero que se puede hacer para reducir el gasto mensual es regular la temperatura ambiente a 20ºC en invierno y a 26ºC durante el verano; temperaturas confortables que no necesitan demasiada energía.

Otra medida que podemos adoptar es cambiar las bombillas de la vivienda por unas de bajo consumo o LED, que a la larga se verá reflejado positivamente en la factura de la luz.

Luz natural y ventanas

Aprovechar todo lo que se pueda la luz natural subiendo las persianas, corriendo las cortinas y eligiendo colores claros para las paredes, así podemos beneficiarnos de lo que el planeta ofrece de manera natural.

Smart Houses: la tecnología como aliada

Las casas inteligentes son sinónimo de monitorización. Eso significa que te ayuda a saber cuándo y dónde se gasta la energía.  Con esta visibilidad, se vuelve muy fácil implementar medidas de ahorro con gran impacto.

Intervalos de carga

Si disponemos de dispositivos con una autonomía determinada, lo mejor es no tenerlos siempre conectados. Una vez la batería esté cargada, piensa en desconectarlos y sigue trabajando hasta que sea necesario volver a cargarlos.

Si no lo usas, apágalo

En la mayoría de los hogares y oficinas se utilizan alargadores y prolongadores que nos permiten conectar varios dispositivos a la red eléctrica. Una vez hayamos terminado nuestra actividad debemos apagar el interruptor principal, de esa forma no consumimos energía de forma innecesaria.

Fuentes de energía renovables

Si tienes esta opción, haz el cambio hacia un proveedor de energía renovable. Te permitirá aprovechar al máximo fuentes de energía renovables como paneles solares o molinos de viento. También puedes instalar sistemas de calefacción eficientes, por ejemplo el suelo radiante; y dotar a la vivienda de sistemas de reciclaje.

Siempre existe una forma de ser más sostenible en cualquier actividad que desempeñamos. Ahora que sabes cómo implantar la sostenibilidad en el teletrabajo, te animamos a hacerlo en otras áreas de tu vida.

¿Quieres calcular huella de carbono después de haber implementado el teletrabajo? Te podemos ayudar. Contacta a nuestros expertos.