Biogás, un gran aliado en la transición energética

Biogás, un gran aliado en la transición energética

Biogás, un gran aliado en la transición energética 640 341 Climatetrade

Amigable con el medioambiente

El biogás es un combustible alternativo que se extrae a partir de materia orgánica que se biodegrada mediante la aportación de microorganismos en ausencia de oxígeno. Es decir, proviene de todos esos residuos orgánicos que desechamos en nuestro día a día, tanto a nivel particular como industrial.  Desde la cáscara de un huevo hasta las podas de los parques y jardines o el lodo procedente de las depuradoras de aguas residuales.

Por esta razón, podemos afirmar que que el biogás es fuente de energía renovable, pues da un valor a los residuos al introducirlos en la cadena de materias primas, lo que a su vez, implica reducir emisiones de gases de efecto invernadero.

Puede ser empleado para producir electricidad, calor o movimiento.

El biogás puede usarse para cualquiera de las grandes aplicaciones energéticas: eléctrica, térmica o como carburante. Puede canalizarse para su uso directo en una caldera adaptada para su combustión, e incluso inyectarse en las infraestructuras de gas natural existentes, tanto de transporte como de distribución.

Actualmente el aprovechamiento que se está realizando del biogás, se centra en generar electricidad para el funcionamiento de plantas industriales y, simultáneamente, para la generación de calor que se aprovecha en los procesos de producción.

Sin embargo, para garantizar el éxito de estas plantas,las mismas deben procesar la entrada de residuos de forma estable y con un alto grado de automatización.

Los motores a biogás tienen amplio espectro de aplicación, siendo los más usuales el bombeo de agua, el picadillo de raciones y el funcionamiento de ordeñadoras en las áreas rurales. El otro uso muy generalizado es su empleo para activar muchos tipos de generadores de electricidad.

Bueno para la economía

Hasta ahora, vertederos, depuradoras y plantas de tratamiento de residuos urbanos han asumido casi toda la gestión de los desechos. No obstante, ya se han abierto posibilidades de que las plantas de biogás tengan la opción de favorecer el autoconsumo, eliminando las tasas de hidrocarburos para estas instalaciones y, sobretodo, fomentar la producción de biometano, es decir, el gas metano de origen biológico.

El biogás en Europa

Actualmente, esta cuestión figura en la hoja de ruta en muchos países europeos . Los expertos creen que, inevitablemente, se establecerán obligaciones e incentivos económicos y que para algunas empresas también será una cuestión de imagen. Dado que el objetivo para 2030 es que las emisiones de CO2 se recorten un 40% desde los niveles de 1990, es evidente que son necesarias reducciones de emisiones del orden del 55% desde los niveles actuale. Ese 55% es un objetivo intermedio, ya que el objetivo final, para 2050 es que la emisiones de CO2 sean CERO.