Las iniciativas internacionales para promover mejores prácticas climáticas se ven dificultadas por la falta de ambición de las empresas en materia de transparencia ESG.

Las empresas estadounidenses se quedan atrás de la ambición de los reguladores

La Securities and Exchange Commission (SEC) llegó a los titulares en marzo al proponer nuevas reglas de divulgación climática para empresas cotizadas en Estados Unidos. Concretamente, se requeriría que las grandes empresas revelen sus emisiones de GEI del alcance 1 y 2, ciertos estados financieros, así como información cualitativa y de gobernanza dentro de las declaraciones de registro e informes anuales.

La regla propuesta se ha enfrentado a la resistencia de la América corporativa, con asociaciones comerciales, incluida la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, el Instituto de Políticas Bancarias, la Asociación Nacional de Fabricantes y el American Petroleum Institute pidiendo a la SEC que reduzca su ambición sobre las divulgaciones requeridas.

Esta reacción es un reflejo de cuán retrasadas las grandes empresas en los Estados Unidos están en términos de transparencia de ESG. Un informe reciente de JUST Capital encontró que solo el 57% de las 1,000 compañías más grandes por capitalización de mercado (el índice Russell 1000) revelan sus emisiones de alcance 1 y 2. Alrededor del 43% de ellas revelan sus compromisos de reducción de emisiones; el 30% revelan las emisiones del alcance 3 relacionadas con viajes de negocios; y solo el 11% y el 7% divulgan compromisos climáticos en línea con los objetivos basados ​​en la ciencia para el cero neto para 2050 y el aumento de la temperatura de 1.5 ° C, respectivamente.

Incluso BlackRock, una firma de inversión conocida por empujar a las empresas en su cartera a tomar medidas climáticas, escribió una carta a la SEC que decía que las reglas propuestas corrían el riesgo de aumentar los costos de cumplimiento para las empresas y crear confusión para los inversores.

Teniendo en cuenta el nivel de reacción, la SEC probablemente no tendrá más opción que disminuir su ambición regulatoria, manteniendo el nivel de compromiso de ESG en América corporativa más bajo que en otras partes del mundo.

Requisitos de informes de sostenibilidad más estrictos entran en vigencia en la UE

En la Unión Europea, se ha solicitado a grandes empresas que informen sobre su desempeño de ESG desde 2018, cuando entró en vigencia la Directiva de Informes no Financieros (NFRD). El NFRD se aplica a todas las compañías de interés público con más de 500 empleados, un balance que supera los 20 millones de euros o una facturación que supera los 40 millones de euros – aproximadamente 11,700 empresas en total. Como resultado, el 100% de las empresas incluidas en el NFRD revelaron sus emisiones de GEI en 2020, y el 74% incluyó sus emisiones de alcance 3 en el informe, según el Climate Disclosure Standards Board.

Ahora, la UE se está preparando para introducir la Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD), una versión actualizada del NFRD que aumenta su alcance. Se estima que alrededor de 50,000 grandes y pequeñas empresas en Europa tendrán que cumplir con el CSRD cuando llegue a su implementación completa en 2026. Las nuevas reglas requerirán que divulguen información detallada y auditada sobre su impacto ESG, en línea con el Pacto Verde Europeo y la taxonomía verde.

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La falta de información retrasa la publicación de un rating ESG en España e Italia

La agencia de calificaciones del Reino Unido Standard Ethics está planeando crear un índice de sostenibilidad para las empresas mediana españolas e italianas, pero se ha visto obligado a retrasarlo debido a la escasez de información divulgada. En un comunicado de prensa, Standard Ethics reveló que la publicación del índice ESG se ha trasladado de junio a noviembre de 2022, «debido al tiempo adicional requerido por los analistas de ética estándar para completar un análisis correcto y más profundo de los índices» componentes potenciales dada la complejidad de localizar la documentación pública necesaria ”.

Las grandes empresas en estos países sí que tienen un índice de sostenibilidad, ya que ya están sujetas a las reglas del NFRD y se les exige que revele información sobre su impacto de ESG. En España, el índice FTSE4Good IBEX identifica a las empresas españolas con prácticas líderes de responsabilidad corporativa.

Cálculo de la huella de carbono: el primer paso hacia la transparencia ESG

Si usted es una empresa que aún no ha tenido que cumplir con los requisitos de informes de ESG, ahora es el momento de prepararse. Para divulgar sus emisiones, el primer paso es calcularlas. Consulte nuestra guía para calcular las emisiones de CO2 de su empresa o póngase en contacto con uno de nuestros expertos para comenzar el proceso. 

Artículo redactado con contribuciones de Francisco Martín Rubio, head of ESG services en ClimateTrade.